EXPERIMENTAR LA UNIDAD
Detalles
El encuentro presencial de este dia tratará de conversar y experimentar la unidad.
El lugar TOWN: carrer Roger de LLúria, 116, 3º 2ª. Eixample. Barcelona 08037
EXPERIMENTAR LA UNIDAD
Experimentar la unidad
El mundo de hoy carece de unidad. Se hace evidente en las divisiones que vemos en el ámbito familiar, entre vecinos, entre iglesias y comunidades, por poner sólo algún ejemplo.
Parece que la polarización prime ante el entendimiento. Es consecuencia de un individualismo que toma el protagonismo y empuja a decidir y actuar por la cuenta propia, buscando la propia interés o prestigio personal, menospreciando a los demás, sus necesidades y sus derechos.
Y, sin embargo, es posible experimentar la unidad. Es un camino que comienza siempre en pequeño, desde un sí interior: sí a acoger, sí a perdonar, sí a vivir por el otro. No se trata de grandes
proyectos, sino de pequeñas fidelidades que, con el tiempo, transforman una vida, una comunidad, todo un ambiente. Y cuando esto sucede, nos damos cuenta de que la fraternidad deja de ser un ideal y
se convierte en una realidad visible y esperanza para todos.
Martin Buber considera que la unidad es relación. Es el espacio del encuentro, lo que existe entre el Tú y el Yo, un lugar sagrado donde las diferencias no desaparecen, sino que se reconocen
mutuamente. Por él, la unidad nace cuando dos realidades se dejan afectar y no cuando una se impone a la otra. Este “entre” puede leerse como un espacio que acoge la diversidad y que, precisamente por eso, se convierte en fuente de comunión. Por eso, para Buber, Toda vida verdadera es encontrada (Ich und Du, 1923).
Así pues, en el otro —sea un amigo, un familiar o cualquier persona que encontremos en el nuestro camino— descubrimos la gran “oportunidad de la relación”. En particular, el otro “nos salva” cuando
una situación difícil parece encarcelarnos en nuestros miedos, permitiéndonos ir más allá de nosotros mismos. Vivir para estar unidos significa andar juntos a pesar de las diferencias, convirtiéndolas en un tesoro y no en un obstáculo. Es una invitación a pasar de la
simple convivencia en el encuentro, donde lo que pertenece a cada uno, en la reciprocidad, es nuevo porque es compartido y puesto en relación. La unidad, entendida así, no es la suma de ambos, ni tampoco
fragilidad: es bastante que genera la esperanza de que todavía haya un mañana. La diversidad ya no es desunidad, sino riqueza mutua. Es sentir que lo que ocurre al otro también resuena en mí. La unión no consiste en la igualdad, sino en la armonía, nos recuerda Rabindranath Tagore.
Que este mes podamos experimentar la alegría, la luz, la vida, la paz y la esperanza de que nacen de la unidad vivida.
Si somos uno, todo se percibe distinto.
LA
